Se denomina ICTUS al trastorno brusco del flujo sanguíneo cerebral que altera de forma transitoria o permanente la función de una determinada región del encéfalo. El Grupo de Estudio de las Enfermedades Vasculares Cerebrales de la Sociedad Española de Neurología (SEN) recomienda la utilización de este término para referirse de forma genérica a la isquemia cerebral y a la hemorragia intracerebral o la subaracnoidea. Como términos sinónimos se han venido utilizando de forma indistinta «ataque cerebral» o «accidente cerebrovascular (ACV)», pero estas expresiones cada vez se usan menos (1)

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Afrontar la situación después de un ICTUS es muy duro tanto para el/la paciente como para la familia. Surgen muchas dudas acerca de la recuperación de las secuelas y no solo eso, también sobre cómo replantear la vida de la persona que lo ha sufrido. Ahora deben pensar si podrá vivir en su casa, si deberá pasar un tiempo en un Centro Sociosanitario o definitivamente necesitará de los cuidados y asistencia en una Residencia; el/la Asistente social les podrá guiar en este proceso.

El impacto que genera, requiere de un buen acompañamiento por parte de profesionales de la salud. En muchos casos,van a precisar de un apoyo psicológico además del equipo rehabilitador que acostumbra a estar constituido por el Neurólogo, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional, logopeda y neuropsicólogo, ya que podrán haber manifestaciones tanto físicas como la incapacidad para deambular, la necesidad de ayudas técnicas con alteraciones en la marcha, incapacidad para hacer AVDS, alteraciones de la sensibilidad,del habla, de la comprensión u otros aspectos de la cognición (atención, memoria, percepción…)…

La importancia de una intervención temprana tanto en el momento del ICTUS como la fase posterior a la estabilización en el hospital será de vital importancia para minimizar al máximo las secuelas.

¿Y Cuáles son los SIGNOS DE ALARMA?

El ictus puede presentarse de muy diversas formas pero si existe alguna de las siguientes manifestaciones puede tratarse de un ictus (1)

: •    Aparición súbita de pérdida de fuerza o entumecimiento de las extremidades, sobre todo si son las dos del mismo lado.

 •    Aparición súbita de confusión o dificultad para hablar. 

•    Aparición súbita de problemas de visión, ceguera, visión doble. 

•    Aparición súbita de pérdida de equilibrio o déficit de la marcha. 

•    Aparición súbita de cefalea inhabitual y de gran intensidad. 

¿Cuáles son los FACTORES DE RIESGO más predisponentes a padecer un ICTUS?

a) Modificables: 

  • Hipertensión arterial. 
  • Cardiopatía: Fibrilación auricular. 
  • Endocarditis infecciosa. 
  • Estenosis mitral. 
  • Infarto de miocardio reciente. 
  • Tabaquismo. 
  • AITs previos. 
  • Estenosis carotídea asintomática. 

b) Potencialmente modificables: 

  • Diabetes mellitus. Homocisteinemia.
  • Hipertrofia ventricular. 

c) No modificables: 

  • Edad. 
  • Sexo. 
  • Factores hereditarios. 
  • Raza/etnia. 
  • Localización geográfica. 
  • Consumo excesivo de alcohol. 
  • Consumo de drogas. 
  • Sedentarismo. 
  • Obesidad. Factores dietéticos. 
  • Desencadenantes agudos: estrés. Migraña. 

¿Cómo podemos abordarlo desde la Fisioterapia?

Existen múltiples métodos y técnicas que se han utilizado a lo largo de la historia, que buscan desde diferentes ópticas la recuperación funcional del paciente.

Lo más importante es iniciar de forma precoz la rehabilitación para fomentar una mayor recuperación sensitivo-motora. Inicialmente desde el hospital y a posteriori de manera ambulatoria.

Cristina Alonso

Fisioterapeuta especializada en Neurorehabilitación

Colegiada nº10546

Fuentes consultadas:

  1. Estrategia de Ictus del Sistema Nacional de Salud (SNS). 2008